







Nico logra convencer a Justina de pedir ayuda, pero Kaia queda arrinconada por el Chapa, ávido de vengar a su sobrino. Con el estadio lleno, y Kaia atrapada, la tensión aumenta: Walter cubre a Kaia para que huya, mientras Santos trama un escape para Nico. Kaia brilla en el escenario, pero la sombra de la tragedia vuelve a caer sobre ellos.